*

He Sobrevivido

Portada  |  18 septiembre 2020

He sobrevivido: Juan Ramón y una batalla “de a dos” contra el coronavirus

Su esposa se contagió y él, sin haberse hisopado, dijo estar infectado sólo para estar cerca de ella. Finalmente se sabría que ambos estaban enfermos.

Juan Ramón Almeida nació en Misiones en 1951 y su infancia, dice, "fue la de un chico pobre de provincia". Su papá era mecánico y un día él lo vio marcharse para buscar un mejor futuro para su familia en Buenos Aires. Fueron tiempos difíciles en los que su mamá tuvo que criarlos sola a él y a su hermana menor. Ella trabajaba limpiando casas a cambio de un lugar para dormir y comida para ellos.

Tenía 8 años cuando su papá logró ahorrar lo suficiente como para llevar a la familia a Buenos Aires. Fueron casi dos días de viaje en tren desde Posadas. Primero vivieron en un conventillo en Parque Patricios, "Muchas familias amontonadas, encimadas", recuerda. Tiempo después su papá pudo comprar un terreno cerca de Claypole. Poco a poco los Almeida se iban abriendo paso.

De aquellos primeros años en Buenos Aires recuerda que tenía que hacer 4 kilómetros a pie para ir a la escuela, a la N°19 de Claypole en la que hizo casi toda su primaria. Sexto grado sin embargo lo hizo en un colegio de Palermo, a su papá le habían dado trabajo como encargado en un edificio de la zona y la familia se mudó por un tiempo. Ese año fue abanderado y todavía guarda un foto sosteniendo el estandarte durante un desfile sobre avenida Del Libertador, en un rincón de su casa.

La secundaria la hizo en la Escuela De Educación Secundaria Técnica Nº8 "Ing. Y Dr. Angel Gallardo", en Avellaneda. Pasaba todos los días por una fábrica de ropa de regreso a su casa y cada vez que lo hacía preguntaba si había algo que él pudiera hacer. Siempre le decían que no. Pero un día con 16 años, preguntó y le dijeron que podía empezar a limpiar, a juntar los retazos que caían a los costados de la mesa de corte. Al tiempo un hecho fortuito lo haría ganarse un ascenso. Una huelga no le permitió llegar a varios trabajadores. "Dejá eso y ayudá acá", le dijeron. Se dedicó por 40 años a esa tarea en distintas empresas.

A los 26 años se casó con su primera mujer, Vicenta. Al año tuvieron a su primer hijo y después vendrían dos más. En 1994 ocurrió un hecho trágico: su esposa murió en un accidente automovilístico.

Hace 8 años Juan Ramón conoció a Elvia, su segunda oportunidad en el amor. Ella, que es 10 años menor que él, trabaja en un geriátrico y fue quien se infectó con el virus del COVID-19 primero. Fue también la que estuvo más grave de los dos.

Juan Ramón no quiso dejarla sola y en un primer momento, sin haberse hecho el hisopado, dijo que estaba contagiado sólo para poder seguir cerca de ella. Al convivir, sin embargo, todo indicaba que él también tenía el virus. No tardarían en llegar los síntomas.

Estaba internado un día en el Hospital de Florencio Varela, recuerda, cuando le preguntó a las enfermeras por su esposa. Le dijeron que estaba en la sala contigua, a apenas unos metros. Intentó llegar y se dio cuenta de que él, que fue siempre deportista, no tenía el aire suficiente para caminar hasta ella. Poco a poco, sin embargo, logró mejorarse y hoy puede contar cómo ha sobrevivido.

"Esta batalla es de a dos y hoy, recuperados, seguimos dando batalla", le contó a Telefenoticias este vecino de Claypole, para el que nada fue fácil, pero que le hace frente a todo.

También podes mirar:

- Félix: “Llegué a decirle a los médicos que no quería vivir más"

- Lea, la maestra de 100 años que logró vencer al coronavirus

También te puede interesar:

Comentarios