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Portada Redes  |  09 noviembre 2018

El desopilante discurso con los consejos de seguridad antes del despegue del avión

El asistente de vuelo, Daniel Sandberg, agarró el micrófono bromeó al presentar a las azafatas como su esposa y su amante. Empezaron entonces las primeras carcajadas entre los pasajeros y uno de ellos se apresuró en sacar su celular para grabar lo que prometía ser un monólogo cómico. No defraudó a ninguno de los presentes.

En los últimos días se viralizó en las redes sociales un video de los momentos previos al despegue de un avión de la compañía Frontier Airlines. Antes de partir rumbo a Colorado Springs (Estados Unidos), el copiloto procedió a dar las indicaciones previas de seguridad.

Lo insólito del caso es que optó por hacer un discurso alternativo. Es muy diferente al habitual que suelen recitar todas las compañías mientras las azafatas gesticulan y muestran cómo ponerse el chaleco salvavidas o por dónde salir en caso de urgencia.

El asistente de vuelo, Daniel Sandberg, agarró el micrófono bromeó al presentar a las azafatas como su esposa y su amante. Empezaron entonces las primeras carcajadas entre los pasajeros y uno de ellos se apresuró en sacar su celular para grabar lo que prometía ser un monólogo cómico. No defraudó a ninguno de los presentes.

“Si usted decide bajarse, no podrá volver a subirse, y los paracaídas no están incluidos en el billete”, “(hablando del chaleco salvavidas) el hermoso bikini también tiene una luz que se activa con el agua, pero no tengo ni idea de cómo funciona. Si lo averiguan no duden en explicármelo”, “podrán encontrar más información sobre los chalecos salvavidas para su hijo, el que más promete, en la cartilla de seguridad”, “solo hay oxígeno en las mascarillas para los que pagaron el extra de 49,99 dólares”, o “está prohibido encender cualquier tipo de cigarrillo a menos que, al igual que yo, estén tan calientes que enciendan todo a su paso”, fueron las frases que más risas arrancaron.

Ante este panorama, las dos azafatas que estaban en mitad del pasillo no pudieron aguantar la risa. Intentaron mantener las formas, pero la situación les sobrepasó y cedieron como el resto de pasajeros. Lo que no se puede negar es que el copiloto captó toda la atención de los pasajeros, no como ocurre en los vuelos convencionales donde muchos optan por distraerse con otras cosas.

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