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Portada  |  12 abril 2019

El desesperado pedido de una influencer que perdió sus seguidores en Instagram y "no quiere trabajar"

En las imágenes que se volvieron virales en YouTube, Jessy Taylor (21), de Tampa, Florida, señaló que no estaba hecha para trabajar porque se considera como alguien “inútil” y que “no aporta nada a la hora de llevar el pan a la mesa” debido a su escasa experiencia en el ámbito laboral, del cual emergió al conseguir un moderado éxito en las redes sociales.

Una ‘influencer’ de Estados Unidos compartió un video donde aparece llorando desconsoladamente tras percatarse de que su cuenta de Instagram, en la que se ufanaba de tener más de 113 mil seguidores, había sido eliminada al ser aparentemente reportada como spam por numerosos ‘trolls’.

En las imágenes que se volvieron virales en YouTube, Jessy Taylor (21), de Tampa, Florida, señaló que no estaba hecha para trabajar porque se considera como alguien “inútil” y que “no aporta nada a la hora de llevar el pan a la mesa” debido a su escasa experiencia en el ámbito laboral, del cual emergió al conseguir un moderado éxito en las redes sociales.

Sumida en un mar de lágrimas, Taylor explicó que se encontraba en medio de la edición de un video cuando se enteró de que su cuenta había sido borrada y que temía terminar como una “prostituta indigente”, recordando brevemente su pasado como trabajadora sexual hasta que se salió de dicha industria al empezar a generar ingresos con sus publicaciones en Internet.

“Estoy en Los Angeles porque quiero estar en Instagram. No soy nada sin mis seguidores, no soy nadie sin mis seguidores”, agregó, recalcando que está al tanto que sus detractores quieren verla “derrotada” y que sea como “la gente que trabaja de 9 a 5” pero que ese estilo de vida no es para ella.

“Imaginen que estuvieran en mis zapatos. Fui abandonada por mi familia, me han traicionado todos los que conocía. Intenten estar en mis zapatos una vez y les garantizo que ninguno duraría mucho en ellos”, finalizó la joven, que contó que no puede volver a la escuela no es una opción ya que debe “más de 20 mil jodidos dólares” en préstamos universitarios.

El emocional video de la ‘influencer’, sin embargo, no tuvo el efecto que esperaba y desató una ola de comentarios negativos hacia su persona en la que muchos señalaron que sus palabras eran “lo más patético que habían escuchado en sus vidas”, “una parodia de los millenials de hoy en día”, entre otras.

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