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Política

Portada  |  29 abril 2019

Por primera vez habla el hijo de Lázaro Báez: "Solamente él puede saber la verdad"

Leandro no está seguro de la inocencia de su padre y asegura que va a esperar a que brinde sus explicaciones ante la Justicia.

Por Nacho Girón | @nachogiron

Leandro, el más joven de los hijos del empresario Lázaro Báez, llega a la primera entrevista de su vida seguro de lo que quiere destacar. “Vengo a contar mi verdad, no tengo nada que ocultar”. “Estoy distanciado de Lázaro”, dice enseguida, aunque es una frase que repetirá varias veces. “No hablo con él desde el año pasado, y no lo fui a visitar a la cárcel”, agrega. Y en esa frase condensa su enojo: a su padre le dice “Lázaro”. A secas. Frío. Distante.

El empresario santacruceño está detenido en el penal federal de Ezeiza desde el 5 de abril de 2016 acusado del delito de lavado de dinero. En noviembre de 2018 empezó formalmente el juicio oral que deberá decidir su suerte, y en el que también están en el banquillo de los acusados sus hijos Martín (también detenido), el propio Leandro y también Luciana y Melina. Todos señalados de ser los beneficiarios finales de una red de empresas offshore que controlaba cuentas bancarias en Suiza y Panamá.

“Empecé a trabajar en la empresa cuando tenía 20 años, pero no tenía poder de decisión ni manejaba la caja. Es verdad con el tiempo pasé a ser apoderado. Firmaba cheques y balances, pero no controlaba nada”, explica Leandro Báez ante las cámaras de Telefe Noticias. Esa frase resume su enojo por haber quedado involucrado en una causa judicial grave pero también concentra los pormenores de su estrategia procesal: es el primer Báez que decidió declarar ante el Tribunal Oral que lo juzga.

El día que tuvo que comparecer ante los magistrados, le mostraron una copia firmada de su pasaporte que se usó para abrir las cuentas en el exterior. “Sí, es mi firma -admite-. Me pidieron que la firme como firmaba un montón de cosas y no andaba preguntando mucho porque te lo pide tu familia”.

No está seguro de su padre sea inocente y asegura que va a esperar a que brinde sus explicaciones ante los tribunales. Está sorprendido por el crecimiento patrimonial de su progenitor. Cree que es probable que la relación de su familia con los Kirchner los haya beneficiado a la hora de los negocios, pero aclara: “En cada provincia hay un Lázaro Báez”.

Leandro Báez responde todas y cada una de las consultas. Sobre el final de su primera entrevista, llora. Se angustia cuando se le consulta sobre su presente (“ya no trabajo en Austral Construcciones, cobré mi último sueldo en 2016”) y su futuro (“estoy preparado para que pase lo peor”). Después de tomar un vaso de agua fría, entero, concluye ante las cámaras: “Ojalá que todo esto pase pronto”.

Mientras tanto, él y su familia se enfrentan a penas que van desde los 4 años y medio hasta los 13 años y 4 meses de prisión.

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