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Portada  |  22 junio 2019

Una chica de 15 años señaló a su atacante justo un segundo antes de ser asesinada

"Andy está en mi habitación", le escribió en un mensaje a las 11.13 horas de la noche del pasado 7 de mayo. A partir de ahí, silencio. Riley Crossman apareció muerta una semana más tarde en un terraplén.

Una chica de 15 años de Virginia, Estados Unidos, alertó asustada a su novio de que la pareja de su madre había entrado en su cuarto.

"Andy está en mi habitación", le escribió en un mensaje a las 11.13 horas de la noche del pasado 7 de mayo. A partir de ahí, silencio. Riley Crossman apareció muerta una semana más tarde en un terraplén en Martinsburg.

Su madre, Chantal Oakley, denunció su desaparición al día siguiente, cuando le avisaron desde el colegio de que Riley no había ido a clase. Fue la propia madre quien le contó a la policía que sobre las 10.30 horas de la noche vio luz bajo la puerta de su hija y que su novio, Andy McCauley, de 41 años y desde el principio principal sospechoso de la investigación, estaba durmiendo en la casa familiar.

Al ver al día siguiente que no estaba en su cuarto, pensó que se habría ido a la escuela más temprano. 

Poco después de la aparición de su cuerpo, los perros de la policía encontraron rastros de olor a cadáver y barro seco en el interior del camión propiedad de McCauley, lo que llevó a la detención del hombre, quien antes había aportado erráticas coartadas acerca de su paradero en la noche que Riley desapareció.

De hecho, se han encontrado llamadas perdidas del sospechoso en el celular de la víctima entre las 3 y las 4 de la madrugada, hechos tras los cuales fue bloqueado. Por otro lado, McCauley primero contó a los agentes que siempre estuvo en casa, para admitir más tarde que sí que salió para comprar cocaína para él y un compañero de trabajo. Aún así, las versiones no cuadran.

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