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Portada Informes Especiales  |  12 junio 2018

“Yo robaba en el bondi”: una nueva confesión con Mauro Szeta

Juliana quedó detenida en el 2016 por robo agravado por el uso de arma. Subía a los colectivos y asaltaba a los pasajeros. Cumple una condena de ocho años y medio en la Unidad Penal Nro 51 de Magdalena.

Juliana Nicole Garcia fue madre a las 12 años de un bebé “deseado”, pero el nene nació prematuro con problemas en las articulaciones, por eso desde su nacimiento tuvo que llevarlo a rehabilitación.

Más tarde tuvo dos hijas que fallecieron tras perder los embarazos y eso la dejó en una profunda depresión. Empezó a tomar pastillas y a juntarse con la barra de la esquina. “Como no teníamos guita decidimos asaltar los bondis, teníamos una réplica y un par de cuchillos, subíamos nos poníamos atrás y antes de pegar el grito nos fijábamos de que no hubiera ningún policía”, dice.

Luego cuenta que una de las dos veces lastimó con el cuchillo a una mujer que no le quería dar la billetera. “Te juro que estaba tan drogada que pensé que la había asustado, cuando la policía me mostró el video no lo podía creer”, sostiene sobre la causa por la cual está detenida.

Asegura que está arrepentida y quiere pedirle perdón a su víctima. Su historia se conoció como “La banda de la July”, pero ella asegura que no fue la líder de la banda.

Antes de empezar a robar era bailarina en los boliches de Quilmes y cuenta que en la cárcel las otras internas la quisieron violar: “Tuve que empezar a ponerme ropa de hombre porque se armaba quilombo en el pabellón cada vez que estaba con pantalones ajustados, algunas minas no querían que sus novias me miraran el culo”.

Cuenta que en la cárcel la cagaron a trompadas hasta desfigurarla y le robaron toda la ropa. Tuvo otro hijo con un ex convicto, pero ahora está sola. Asegura que la religión la convirtió y que en el pasado fue una "maldita".

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