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Portada Informes Especiales  |  10 octubre 2018

"Yo fui narcotraficante"

Está presa por venta de cocaína y en una nueva confesión con Mauro Szeta relata cómo llegó al mundo del delito.

Natalia Hernández Castro, tiene 42 años y desde hace cinco años está presa tras ser condenada a seis años por venta de cocaína.

Conocida como “La Nati de Cri Cri", de Garín, actualmente se encuentra detenida en la Unidad 47 de San Isidro, en San Martín.

Aunque a simple viste parece tranquila, en el barrio Natalia se hacía respetar y llegó a manejar un grupo de soldados que le respondían. Las cuestiones las resolvía a balazos porque el barrio Cri Cri era de ella. Allí no se movía una mosca sin que ella lo supiera. “Esto es una empresa, un negocio”, asegura.

Una vez, un grupo le quiso robar su negocio y los sacó a los tiros. “Si no te hacés respetar en la calle, los giles se aprovechan”, dice. Una vez golpeó al comisario zonal de Garín y dice que ese fue el motivo de su detención.

Su padre era un proxeneta y la madre se dedicaba a la piratería del asfalto. Natalia tuvo una buena niñez alejada de sus padres, gracias a la crianza que recibió de sus abuelos maternos, quienes eran Testigos de Jehova e hicieron todo lo que pudieron para que ella no siguiera el camino de sus padres. 

A los 13 años se alejó de sus abuelos y se fue a vivir con su hermana. En la calle aprendió a robar y comenzó a hacer "escruches", la modalidad de robo que consiste en ingresar a un domicilio cuando sus dueños no están.

Una vez que fue madre trató de alejarse del delito, pero al poco tiempo se metió en el negocio de la droga porque la plata no le alcanzaba para mantener a sus siete hijos.

Previo a la venta de drogas trabajó limpiando casas en el Country Golf El Cazador de Escobar y llegó a trabajar hasta de albañil. Intentó que sus hijos no delinquieran, sin embargo una de sus hijas ahora se encuentra detenida.

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