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Portada Informes Especiales  |  23 noviembre 2018

“Sr. Juez”: está acusado de homicidio y pide demostrar su inocencia en el juicio

Hace tres años Diego Chávez está preso en el penal de Campana por un asesinato que, asegura, no cometió. Informe de Gisela Busaniche.

El 12 de noviembre de 2015 comenzó una pesadilla para Diego Chávez. Un equipo de policías de a la DDI de General Rodríguez entró esa madrugada a la casa de su novia y se lo llevaron detenido, acusándolo de haber participado en el asesinato del oficial Juan Manuel Fernández, seis días antes en el barrio La Perlita de Moreno.

Sin entender los motivos de la detención, Diego se enteró por medio de sus abogados defensores que la investigación había llegado hasta él por su “amistad” con Walter Gamarra, uno de los delincuentes que sí había participado del asalto y asesinato del oficial.

La gran pregunta era cómo habían llegado a establecer una conexión con Chávez, si las únicas huellas dactilares que estaban en la casa de Fernández eran las de Gamarra. Diez meses antes del asesinato Chávez y Gamarra habían sido detenidos junto a otros conocidos del barrio por fumar marihuana en una esquina del barrio y así sus nombres habían quedado vinculados.

En esos tiempos Diego tenía 22 años y hacía nueve que estaba de novio con Ornella, con quien vivía en Paso del Rey. Hacía cuatro años que estaba trabajando en una fábrica de velas de cumpleaños y algunas veces por semana tenía la costumbre, cuando salía de trabajar, de juntarse con sus amigos en la esquina. “Diego siempre trabajó, es muy tímido y humilde, pero nunca dejó de esforzarse en cada trabajo que tuvo”, contó entre lágrimas Ornella a Telefe Noticias.

El día de la detención Ornella fue a la fiscalía y la abogada defensora le dijo que de Diego no había nada, ni huellas, ni pruebas, y que solo tenía que pasar la rueda de reconocimiento y se iba a su casa. Pero algo falló y la viuda del oficial lo marcó a Chávez como la persona que había ingresado a su domicilio y había matado a su marido. Desde ese día empezaron la lucha para demostrar la inocencia del imputado.

Desde hace tres años Diego se encuentra detenido en el penal de Campana, acusado de un homicidio y lo único que espera es el día del juicio. El joven presentó varios testigos que reconocieron haberlo visto junto a su novia el día del asesinato de Fernández, y asegura que tiene pruebas suficientes para probar su inocencia. “Ya me cagaron la vida”, dice luego, y repite su único pedido: que el juez considere su situación y fije lo antes posible una fecha de inicio del juicio.

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