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Informes Especiales

Portada  |  07 diciembre 2018

Memorias del padre de la democracia: Raúl Alfonsín

El recuerdo de sus nietos, con motivo de un nuevo aniversario de su gobierno. Informe de Guillermo Panizza.

A 35 años de la asunción presidencial de Raúl Alfonsín, tres de sus 25 nietos compartieron con “Memorias” los mejores recuerdos y anécdotas del ex presidente de la Nación, que con su mandato puso fin a la dictadura y marcó el regreso de la democracia a la Argentina.

Rocío Alconada tiene 46 años y es la hija de María Alfonsín. Al definir a su abuelo no dudó en decir que era una gran persona. Lo mismo hizo Francisco, hijo de Javier Alfonsín, que aseguró: “Era de esas presencias que transmitían respeto y tranquilidad. Raúl, hijo de Raúl Alfosín (h) no obvió el rol de su abuelo en la política argentina. “No fue un abuelo convencional, fue un abuelo como pudo ser”, sostuvo.

Le decían “otrito” o tal como ellos contaron “otro papá” y entre los momentos más importantes destacaron algunos. Uno de ellos, para Rocío, fue la Constitución Constituyente, cuando Alfonsín le pidió que lo acompañara a Santa Fe. “Tenía que trabajar ad honorem, despertarme temprano, y siempre me preguntaba cómo me estaba yendo en la facultad. Yo había dejado periodismo, y había cortado con mi novio. Ahí es cuando empieza a aconsejarme que estudiara derecho. No le gustaba nada que dejara de estudiar una carrera. Pero en esos momentos descubrí su vocación de trabajo y cómo le gustaba madrugar".

Cuando fue la crisis de 2001, sus nietos contaron que estaba enojado. “En la época de los escraches, mucha gente iba a su departamento de la avenida Santa Fe a realizarle reproches. Pero él los encaraba siempre. Muchas veces recibió insultos y hasta fue golpeado. Pero mi abuelo jamás agredió a nadie", sostuvo Raúl.

A la hora de hablar de su abuelo, destacaron su pasión por el fútbol y su devoción por Independiente. “Los Alfonsín somos radicales y fanáticos del Rojo. Recuerdo que una vez nos invitó a sus nietos a la cancha, a la doble visera de Avellaneda. Pagó las entradas, la gente lo saludaba, comió un choripán y los directivos le pedían que fuera al palco Erico, a un lugar más destacado. El no quiso saber nada, se quedó con nosotros y dijo que lo hacía de cábala y funcionó. Ese día Independiente ganó 2 a 0", relata Francisco, que también destaca que era un hombre de una puntualidad intachable, que muchas veces generaba incomodidad.

Raúl Alfonsín falleció en el 2009 y fue homenajeado por miles de personas que se acercaron a darle un último adiós. Sobre aquel día, Francisco aseguró que fue impresionante y a la vez conmovedor ver la demostración de cariño por parte de la gente. “No lo vamos a olvidar nunca”, dijo con emoción.

“Yo soy un hijo de la democracia, nací en 1979, podría decirle que fue un padre de la democracia, fue un estadista, pero para mí siempre será otro papá”, dice luego Raúl. Mientras que Rocío, recuerda lo siguiente: “Poco antes de morir, yo le hacía chistes, le decía que ya estaba hecho, y aprovechaba para preguntarle cómo quería que lo recordaran. Y él me decía que a los grandes líderes se los medía en el día de su fallecimiento, en los velorios, con la respuesta de la gente. Y por eso creo que estaría contento".

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