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Portada Informes Especiales  |  01 junio 2018

“Los negligentes”: quejas, oídos sordos y las obras que nunca llegan

Recibimos la denuncia de la grave situación en la que se encuentra la sala de salud de Derqui. Hasta allí fuimos con Gisela Busaniche y nos encontramos con vecinos que reclaman por la problemática edilicia, la falta de médicos y de insumos.

La sala de Derqui, en el municipio bonaerense de Pilar, tiene 50 años, algunos de sus problemas son estructurales, pero los padres están preocupados por la poca atención que se le da a la salita.

Los agujeros de las paredes, la falta de luz en el baño, la falta de vidrios de algunas ventanas y el pozo ciego en el centro de la sala de espera, son varias de las cuestiones que reclaman los pacientes, ya cansados del abandono que sufre el lugar.

Ellos concurren a ella en ocasiones de emergencia, muchas veces no cuentan con pediatras de guardia y deben dirigirse a otro centro de salud para ser atendidos.

La falta de vacunas y las abundantes goteras los días que llueve hacen que cada vez más cantidad de gente no quiera concurrir. Su pedido es una salud digna para ellos y sus hijos, un derecho que les corresponde a todos.

El reclamo se lo hicimos llegar a la intendencia de Pilar, donde fuimos atendidos por Juan Pablo Martignone, Jefe de gabinete del municipio. El funcionario reconoce los problemas de dicho centro y se compromete a mejorar las cuestiones estructurales antes de fin de año, anunciando además la construcción de un nuevo centro cercano. "Algunas cuestiones ya no son posibles de arreglar, se vuelven a romper por el deterioro del edificio que se fue acumulando durante años”.

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