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Informes Especiales

Portada  |  07 octubre 2020

La ruta de tu celular robado

Es, por lejos, el delito más extendido en todo el país. Se roban tres celulares por minuto. Y no es algo nuevo. Lo mismo sucede desde hace años. Lo que cambió es el destino que se les da a los teléfonos.

Como con las medidas de seguridad que se implementaron es difícil reinsertarlos en el mercado, ahora el negocio es vender las “celupartes”, los componentes más valiosos del aparato.

El año pasado se robaron, en promedio, 4 mil teléfonos por día en todo el país, lo que equivale a la alarmante cifra de tres por minuto, de acuerdo con los datos suministrados por el Ente Nacional de Comunicaciones (ENACOM), el organismo que se ocupa de controlar que las empresas de telefonía móvil den de baja los aparatos sustraídos a sus clientes.

Y lo hacen gracias a que cada celular cuenta con lo que se llama IMEI, un código de 15 números que permite identificar al aparato en cualquier lugar del mundo. “Es como si fuera el documento de identidad del celular”, explicó un experto en seguridad informática.

Bloquedado el IMEI, el teléfono ya no puedo ser utilizado para realizar ninguna comunicación. Y si bien existen aparatos que se venden en internet y permiten reconfigurar el equipo para cambiarle el IMEI, no es algo al alcance de cualquiera.

Tanto que el negocio dejó de ser vender los celulares enteros y pasó a ser la venta de sus componentes –pantallas, placas, módulos, etcétera- como repuestos para reparación.

Así como con los autos está el negocio de las “autopartes”, con los celulares ya se habla del fenómeno de las “celupartes”. Y si la calle Warnes, en Villa Crespo, es el emblema de la venta de repuestos para autos, la zona de Once y, en segunda instancia la de Constitución, son consideradas las capitales nacionales de las “celupartes”.

Es que cambió la forma de comercializar los teléfonos. Lo que no cambia es lo más importante: los robos.

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