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Economía

Portada  |  10 enero 2020

El fabricante de alimentos Dulcor se declaró en cesación de pagos

Dulcor entró en cesación de pagos al no poder hacer frente a los vencimientos de una deuda que trepa a $1.242 millones, la gran parte contraída con bancos oficiales.

La compañía radicada en Córdoba indicó que está "evaluando distintas alternativas y soluciones" para cumplir sus compromisos financieros y que la actual situación no implica el cierre o paralización de sus plantas.

Explicó que la situación se debió al "encarecimiento del costo financiero y el acortamiento de los plazos, trayendo como consecuencia un cuello de botella financiero que nos obliga a iniciar un proceso de reestructuración de compromisos", en una carta remitida a la Comisión Nacional de Valores.

Según los registros del Banco Central (BCRA), la empresa tiene cheques rechazados por $1,25 millones y acumulaba a noviembre pasado una deuda bancaria de alrededor de $1.242 millones.

El 45% del total de su deuda es con el Banco Nación, y afronta una deuda por obligaciones negociables, según su último balance, por $44 millones.

La firma Dulcor, propiedad de la familia Riba, produce entre otros productos las mermeladas Dr. Cormillot y dulces Esnaola, además de su marca insignia Dulcor, entre otras.

También incorporó otras marcas y rubros como Vanoli (encurtidos), Yuspe (especias), Angiord (mermeladas y enlatados), TCG (alimentos para mascotas) y Veneziana (panificados).

La firma radicada en Arroyito, Córdoba, fundada en 1962, fue absorbiendo otras compañías con dificultades financieras u operativas, y de esta manera logró expandirse fuerte en los últimos años.

Incluso su última operación de este tipo se concretó en mayo pasado cuando se quedó con la fábrica de dulces Orieta, que padecía serios problemas económicos, y así sumó su novena unidad industrial. (NA)

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