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Curiosidades

Portada  |  30 marzo 2020

Buscaba inventar un dispositivo contra el coronavirus, se insertó imanes en la nariz y terminó internado

Reardon había concebido un collar con un circuito que emitía un pitido cuando detectaba un campo magnético.

Un astrofísico siguió su propio camino en nombre de la investigación contra el covid-19 y terminó con imanes en los orificios nasales. Por eso fue internado.

Como informó The Guardian, el australiano Daniel Reardon estaba matando el aburrimiento intentando inventar un sistema que alertara al usuario cada vez que se llevara la mano a la cara.

Reardon explicó a Gizmodo que estaba tratando de evitar que la gente pasara el virus de sus manos a su rostro. Si bien las mascarillas y los guantes ofrecen protección, “en realidad solo necesitamos dejar de tocarnos la cara y lavarnos las manos con regularidad”, dijo.

Reardon había concebido un collar con un circuito que emitía un pitido cuando detectaba un campo magnético; al combinarse con un brazalete magnético, el dispositivo emitiría una alarma cuando el usuario acercase la mano a la cara.

Por curiosidad, el astrofísico se colocó los imanes en los oídos y luego, su mayor error: en las fosas nasales. Cuando se quitó los imanes del exterior de la nariz, los imanes internos se pegaron alrededor de su tabique. Cuando intentó extraer los imanes con otros imanes (una táctica que una vez se usó con éxito en un niño de 11 años), simplemente se adhirieron a los imanes originales. “En este punto, me quedé sin imanes”, dijo Reardon al Guardian.

“Mi pareja me llevó al hospital en el que trabaja porque quería que todos sus colegas se rieran de mí”, dijo. “Los médicos pensaron que era bastante divertido e hicieron comentarios como ‘Se trata de una lesión causada por el autoaislamiento y el aburrimiento’”.

Los médicos lograron extraer manualmente tres de los imanes con ayuda de un aerosol anestésico; el tercero cayó por su garganta, y Reardon lo tosió.

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