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Portada  |  14 junio 2019

Malvinas: el rosario que acompañó al soldado Massad

En un nuevo aniversario de la rendición, un homenaje a Daniel Marcelo Massad, un soldado que escribió varias cartas a sus padres antes de morir en el combate en Monte Longdon, la batalla más cruenta de la guerra de Malvinas. Siempre acompañado por el rosario que su mamá le dio antes de partir.

"Me trepé y me colgué del camión que llevaba a mi hijo a la guerra", cuenta conmovida por el recuerdo Dalal, la mamá de Daniel Massad al evocar el momento obligado de desapego.

Cuando la noche del 11 de junio de 1982 las tropas argentinas recibieron la orden de replegarse, durante el sangriento combate en Monte Longdon, Daniel decidió correr para avisarle a sus compañeros apostados en las líneas de avanzada. En el trayecto, fue alcanzado por una ráfaga de ametralladora que le quitó la vida. Esa misma noche, en Buenos Aires, Dalal participaba de la vigilia a la espera del Papa Juan Pablo II.

“Esa noche yo estuve en la Catedral Metropolitana porque decidí ir a rezar para esperar al Papa. Lo acompañé toda la noche rezando y eso es lo que me hace sentir bien, pensar que estuve con él y no durmiendo”, afirma Dalal.

Las noticias sobre lo que sucedió en Malvinas llegaron días más tarde, cuando comenzaron a regresar las tropas argentinas. A los 15 días de su muerte, el rosario que lo acompañó, que su mamá le había dado antes de partir a Malvinas, llegó de regreso a manos de sus padres, manchado de sangre.

Como tantas otras familias de los soldados caídos en Malvinas, los Massad buscaron materializar la pérdida en acciones para transmitirle las historias de la guerra a las nuevas generaciones. “Todos los años vamos a la escuela en la que estudió Daniel para hablar con los chicos, porque ellos son los que van a seguir proyectando la causa”, dice Dalal.

Incluso, a través de su rol como secretaria de la Comisión de Familiares de Caídos en Malvinas e Islas del Atlántico Sur, Dalal participa de las gestiones en torno a Malvinas con las distintas administraciones gubernamentales. 

“Siempre estuvimos presentes defendiendo la causa. Lo que tenemos que hacer es eso, unirnos, por eso transitamos 36 años sin odio ni rencor. Amamos ese pedazo de suelo, que es nuestro”, afirma.

Para los Massad los caidos deben que estar en las islas porque "esa sangre que se derramó es el único emblema de soberanía que tenemos”, explica Dalal.

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