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Portada  |  01 mayo 2017

El poder de la sonrisa para curarse

Fabiana, de 19 años, estudia para convertirse en azafata. Hace dos años le diagnosticaron leucemia, debió ser internada y recibió un trasplante de médula ósea de su hermano menor. Una de las formas de combatir el desánimo de los tiempos difíciles fue la danza. Pero la clave de su recuperación es su eterna sonrisa.

Fabiana Solís hace danza desde chiquita y no quiso perder el hábito aunque estuviera internada cuando hace dos años le diagnosticaron leucemia.

En un video realizado por la Escuela Domiciliaria N°1 del Hospital Militar, al que se suman maestras hospitalarias del Hospital de Niños "Ricardo Gutiérrez", se ve cómo Fabiana enfrentó el tratamiento.

Gracias a los avances de la medicina, recibió un trasplante de médula osea y pudo volver a la vida. Hoy baila y da su mensaje para concientizar sobre la necesidad de ser donante.

El donante de Fabiana fue su hermano pero la realidad es que menos de 3 de cada 10 personas que necesitan un trasplante de médula ósea tienen un donante compatible en la familia.

Según datos del INCUCAI:

- Sólo 3 de cada 10 pacientes que necesitan un trasplante tienen un donante en su familia

- Registro mundial de donantes: más de 28 millones de inscriptos

- 165 mil son donantes del registro argentino (INCUCAI)

- No todos están estudiados. La tipificación se termina en EE. UU.

- Desde 2003, más de 800 pacientes accedieron a un trasplante en la Argentina

- En 2016 se realizaron 83 trasplantes

¿Cómo registrarse como donante de médula ósea? 

- Dirigirse al centro de donación más cercano

- Dar una muestra de sangre para estudiar

- Si sos compatible, te convocan

Podés donar:

- Por punciones en la médula ósea (no espinal) con anestesia

- Mediante una extracción de sangre

Más información: Registro Nacional de Donantes de CPH

En la actualidad hay muchas campañas para incrementar el número de donantes. Una de ellas es la que lleva adelante Gabriela Peirano desde la organización no gubernamental El Ejército de Alejito, quien lucha para que no se repita lo que le ocurrió a su pequeño Alejo, que murió a los 8 años esperando un trasplante de médula ósea que nunca llegó porque no consiguió un donante compatible.

La Fundación apunta a crear conciencia de la importancia de la donación de médula ósea y de la necesidad de un laboratorio de alta complejidad en la Argentina.

Tiempo después del fallecimiento, Gabriela se enteró de que el Registro Nacional de Donantes de Células Progenitoras Hematopoyéticas (CPH) del Incucai, donde se inscriben los donantes voluntarios de médula ósea, lleva años de atraso administrativo.

Y ese atraso tiene que ver con el hecho de que en Argentina no existen laboratorios que analicen el código genético del donante para evaluar la compatibilidad con los posibles receptores. Las muestras deben enviarse a Estados Unidos para cumplir ese paso del proceso. "Hay más de 90 mil donantes no registrados. Tengo mucha bronca porque ahí podría haber estado el que salvara a mi hijo", se lamenta Gabriela.

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