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Portada  |  09 octubre 2019

El museo que cumplió 26 años y aún no consigue sede

El Museo Náutico Argentino cuenta con 27 embarcaciones a vela y motor, esquíes acuáticos y remos históricos que exhibe cada vez que le prestan un espacio. A partir del 11 de octubre estará presente con su colección en el Hipódromo de San Isidro, en el marco de la Exposición Autoclásica y Lanchas 2019.

Por Gabriela Cerioli

El Museo Náutico Argentino, una entidad sin fines de lucro que recopila información, colecciona embarcaciones y motores además de restaurar y exhibir los trabajos en distintos eventos, recién este año fue reconocido como institución municipal por el Concejo Deliberante de Tigre, pese a que en varias ocasiones participó en desfiles y exposiciones locales.

Se fundó en 1993 como Museo Motonáutico Argentino con el fin de preservar las embarcaciones y motores que hicieron historia en el país; luego pasó a llamarse “Náutico” para abarcar las distintas disciplinas relacionadas con el agua: no sólo la navegación a motor, sino también el yachting, el remo, el canotaje y el esquí acuático.

"El Museo es una muestra de nuestra historia naval civil abarcativa de distintas especialidades como lanchas de paseo, de regatas, veleros, botes a remo, kayaks, esquí y modelismo", explica a telefenoticias.com.ar el secretario de la institución, Juan Zamora.

Hoy el Museo cuenta con 27 embarcaciones que son piezas históricas, muchas de ellas donaciones, pero en más de 26 años de trayectoria nunca ha logrado su espacio propio para exhibirlas.

Entre esas 27 embarcaciones, "hay 20 motores fuera de borda, 5 motores internos, piezas variadas de uso náutico, además una gran biblioteca con libros, revistas y diarios -detalla Zamora- La colección también incluye premios de distintas épocas y recuerdos de jornadas acaecidas aquí y en el exterior y que hoy representan un homenaje a los pilotos argentinos que supieron tener destacadas actuaciones".

A partir del 11 de octubre -y hasta el 14- estará presente con su colección en el Hipódromo de San Isidro, en el marco de la Exposición Autoclásica y Lanchas 2019.

Embarcaciones simbólicas del Delta del Tigre y que pertenecen a la colección del Museo pueden ser visitadas los fines de semana y feriados en su muestra permanente los Docks del Puerto, en el Puerto de Frutos, en Tigre, donde al Museo le han cedido un espacio octogonal vidriado. Allí se puede apreciar una piragua hecha a mano y el optimist de Martín Billoch, que a sus 15 años logró el título de Campeón Mundial Clase Internacional Optimist en Suiza en 1974.

Como el espíritu del Museo es netamente didáctico, entre sus actividades hay clases a niños en los colegios y conferencias en distintas instituciones.

INDUSTRIA NACIONAL

“Los deportes náuticos argentinos han obtenido gran cantidad de premios internacionales, más que cualquier otro deporte con mayor difusión que la náutica”, señala a telefenoticias.com.ar la tesorera del Museo Náutico, Ana María Denza, instructora de velerismo del Yacht Club Argentino y del Club San Fernando, hoy ya jubilada.

Zamora lo confirma: "El deporte náutico es el que más premios ha cosechado en el exterior. Por ejemplo, la vela, el remo, el canotaje. Se han ganado varios campeonatos mundiales en motonáutica. Es un orgullo argentino, ya que todas las embarcaciones fueron diseñadas y construidas en nuestro país". "La mayoría de los astilleros y participantes son hijos de inmigrantes afincados en nuestro Delta. Así, el actual presidente del Museo es Jorge Regnicoli, nieto e hijo de isleños. Apellidos como Sarthou, Pagliettini, Zucatti, Bigioli, Celano, Abadie y muchos más tienen estirpe isleña", añade Zamora.

“Tenemos cualquier cantidad de lanchas, veleros, esquíes y embarcaciones de clases desaparecidas. Todo está guardado en las casas de quienes integramos el Museo. En mi casa, por ejemplo, tengo muchas anclas y la mesa del comedor está totalmente ocupada por múltiples maquetas”, agrega Denza. Otras piezas del Museo están guardadas provisoriamente en una guardería prestada, que quedó en desuso a partir de nuevas reglamentaciones que cambiaron las medidas de las camas náuticas.

“Además, contamos con una amplia colección de revistas, fotografías y premios, que una colaboradora nos ayuda a restaurar”, indica Denza, preocupada por la vida del Delta.

HABLAR DEL DELTA

Para el Museo es imperioso un espacio donde poder exponer de manera permanente sus embarcaciones, motores, accesorios y elementos náuticos referidos a la historia de la navegación en Argentina, estrechamente ligada a la historia del Delta vivo. “¿Por qué digo ‘vivo’? Nuestro delta es único: camina entre 60 y 100 metros por año sobre el río. En el '60 y pico existía un canal costero que llegaba hasta el kilómetro 27,300; hoy, llega solo hasta el kilómetro 23”.

“Desde el Museo intentamos transmitir la importancia de nuestro río, aunque el país ya no cuente con una flota mercante”, lamenta Denza.

Y deja entrever un incidente limítrofe que en poco tiempo más Argentina tendrá con Uruguay en la isla Martín García: “La isla Timoteo Domínguez, de soberanía uruguaya, ya está prácticamente pegada a Martín García como consecuencia de la gran sedimentación del río. Con bajamar se cruza caminando”.

Ambas islas han pasado a conformar una isla con fronteras internacionales internas sin un nombre común para el conjunto.

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