*

Actualidad

Portada  |  06 agosto 2018

Después de 70 años nacieron dos cachorros de yaguareté en Iberá

En el parque de Iberá nacieron dos yaguaretés y se abrirá una votación online para elegir un nombre para los cachorros, por lo que todo el país podrá participar del proceso. Hacía 70 años que no nacía esta especie en Corrientes.

Tras el nacimiento de dos cachorros de yaguareté en el Parque Iberá, los primeros en nacer en Corrientes en casi 70 años, ahora comienza la definición de los nombres con los que serán bautizados los ejemplares, lo que será sometido a una votación online, informa NA.

Un macho y una hembra del felino americano, nacidos en junio pasado, aprenden su comportamiento salvaje estimulados por su madre, Tania, y una vez que crezcan podrán ser liberados en la inmensidad del área protegida litoraleña.

Pero antes de ello, los interesados en la reintroducción del yaguareté en los Esteros del Iberá, de donde desaparecieron a mediados del siglo pasado, deberán definir los nombres de los pequeños cachorros.

Las cuatro posibilidades son de origen guaraní: Mbareté (fuerte) y Ñarõ (bravo) son las opciones para el macho, mientras que entre Arami (Cielito) y Jasy (Luna) saldrá el nombre de la hembra.

La votación estará abierta hasta el próximo 15 de agosto a través de la página oficial de Conservation Land Trust Argentina, organización ambiental encargada del Parque Iberá.  

A comienzos de junio pasado, los cachorros nacieron para darle una esperanza a la reintroducción del felino más grande del continente americano en esa región correntina y para apuntalar aún más los esfuerzos para preservar al yaguareté en el territorio argentino: la especie se encuentra en peligro crítico de extinción en la Argentina, después haber perdido el 95% de su distribución original, y se estima que quedan alrededor de 250 ejemplares en regiones separadas como la selva misionera, el impenetrable chaqueña y las yungas de Salta.

Estos cachorros son hijos de Chiqui, un yaguareté huérfano que perdió la libertad de cachorro cedido en préstamo por la Entidad Binacional Yacyretá, y de Tania, una hembra nacida en cautiverio y a la que le falta una de sus patas. 

Foto: Gentileza Diario El Litoral de Corrientes

Comentarios