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Portada Actualidad  |  09 noviembre 2018

Crónica de una fuga anunciada

Un colectivero atropelló y mató a un nene de 5 años hace 8 años. Esta semana se fugó antes de ir preso.

En 2015 la Justicia condenó a un colectivero a 4 años y 3 meses de prisión por atropellar y matar a un niño de cinco años por el delito de homicidio culposo agravado por la conducción imprudente de un vehículo automotor y lesiones.

Facundo Serrato falleció el 20 de julio de 2010 cuando el ómnibus de la línea 15 que conducía Carlos Verón dobló hacia Honduras, cuando circulaba por la avenida Scalabrini Ortiz, y atropello al niño, a su madre y a su pequeña hermana. Sólo el menor murió.

Pero hoy, ocho años después, Gustavo Serrato, el padre de Facundo se enteró que el asesino de su hijo está prófugo y que desde hace meses no se presenta en la Justicia. Incluso se enteró que este lunes salió del país en un vuelo hacia Colombia y que nadie sabe decirle dónde está. “Elegí el camino correcto. Y mirá dónde estoy yo y dónde está él”, lamentó.

Desde hace ocho años espera ver a Carlos Gustavo Verón en la cárcel. Desde hace ocho años recorre los despachos de Tribunales y habla con fiscales. Desde hace ocho años pide cárcel, la que a Verón le corresponde después de haber sido condenado por matar a Facundo Serrato.

“Les advertí que se iba a escapar. No me escucharon. No les importó. ¿Ahora cómo me van a mirar? ¿Qué me van a decir?”, pregunta Gustavo.

“Llevó cinco años llegar al juicio. Primero me hicieron probar que mi hijo no tuvo la culpa. Después tuve que soportar ver a ese asesino, escuchar su soberbia, tolerar que jamás pidiera perdón. Hice todo lo que me pidieron, aposté a la Justicia y se cagaron en nuestro dolor”, asegura.

El colectivero salió este lunes del país por Ezeiza en un vuelo de Aerolíneas Argentinas rumbo a Colombia. Los jueces Julio Báez y Adolfo Calvete, los que se negaron a apresarlo, no le pusieron a Verón restricción para salir del país. Tan solo lo obligaron a presentarse en el Tribunal el primer lunes hábil de cada mes o, en caso de feriado, el martes siguiente. La orden fue bajo apercibimiento, si no cumplía, de ordenar su detención inmediata y derivarlo a una Unidad Penitenciaria. Nada de eso pasó.

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