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Portada Internacionales  |  16 mayo 2018

Adiós a Tom Wolfe: murió uno de los padres del “Nuevo Periodismo”

El escritor y periodista que revolucionó el oficio de cronista en los años sesenta, murió a los 88 años. Sus frases célebres y sus consejos.

Tom Wolfe, uno de los precursores del “nuevo periodismo”, falleció a los 88 años en Nueva York a raíz de una neumonía. El escritor y periodista, uno de los grandes maestros del oficio, revolucionó el periodismo por cambiar las reglas y utilizar técnicas de la literatura para contar hechos de la realidad.

Autor de novelas como "La hoguera de las vanidades", "Todo un hombre" o "Bloody Miami", Wolfe había sido hospitalizado en Nueva York por una infección, según informó su agente Lynn Nesbit.

El hombre de traje blanco, quien cambió la forma de contar historias junto a figuras como Truman Capote, Joan Didion o Gay Talese animaba a los periodistas a ir "más allá del periodismo objetivo". Así rompió convenciones y dio forma a un nuevo estilo híbrido de periodismo que utilizaba técnicas novelísticas para relatar hechos, con diálogos completos o detalladas descripciones de carácter social.

Wolfe solía decir que para escribir una gran historia es necesario salir. "Lo primero que tendría que hacer un novelista para ser mejor escritor es salir a la calle. Siempre es más interesante lo que pasa por fuera de la vida del novelista que sus propios traumas internos", dijo en una oportunidad. 

Así fue precisamente cómo se convirtió en un gran cronista de la sociedad estadounidense. El innovador escritor, oriundo de Richmond (Virginia), trabajó primero para el diario "La Unión" de Massachusetts y a partir de 1962 se sumó a medios como The Washington Post, Esquire y The New York Herald Tribune.

En una entrevista, el autor reconoció que comenzó a trabajar en diarios tan pronto como se graduó y, aunque pensó que sería "novelista algún día", perdió el interés en ese género porque escribir no ficción "era muy excitante".

Con su prosa cargada de exclamaciones y digresiones abordó multitud de temas, desde el movimiento psicodélico hippie, en "Ponche de ácido lisérgico" (1968) hasta el estilo arquitectónico de la Bauhaus en "¿Quién teme al Bauhaus feroz?" (1982), pasando por lo que era "El Nuevo Periodismo" (1973).

Fue en 1984 cuando se lanzó a la novela y firmó "La hoguera de las vanidades", que primero salió en fascículos en la Rolling Stone, se publicó como libro en 1987 y es hoy un best-seller que retrata el ascenso y la caída de un especulador de Wall Street en el ambiente neoyorquino de los años ochenta.

"El reino del habla", su último ensayo sobre la teoría de la evolución con críticas a Charles Darwin y Noam Chomsky, salió al mercado en 2016 y culmina una prolífica lista de artículos y una obra de 17 títulos, entre ensayos y novelas.

Con su muerte se va uno de los grandes maestros, considerado autor de referencia en las facultades de periodismo. En los últimos años, Wolfe había mostrado sus diferencias con el nuevo-nuevo periodismo de la era digital, porque lo veía como sinónimo de prisas, incompatible con su concepción del relato.

En una de sus visitas a la Argentina, en la edición 2008 de la Feria del Libro, Wolfe recordó ante un auditorio de estudiantes de comunicación y fanáticos de su literatura, las cuatro premisas básicas de su método para hacer más vívido un relato periodístico. "Construir el texto escena a escena como en una novela, usar la mayor cantidad de diálogo posible, concentrarse en los detalles para definir a los personajes y adoptar un punto de vista para relatar la historia".

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