*

Portada Espectáculos  |  13 febrero 2018

Las exigencias íntimas de Harvey Weinstein a sus empleados para poder tener sexo en cualquier momento

"Los chóferes de Harvey de Nueva York y Los Ángeles tenían que tener condones e inyecciones para la disfunción eréctil en sus vehículos a fin de dárselos según necesitara alguna de las dos cosas", se puede leer en la demanda.

Siempre que parece que está todo dicho sobre Harvey Weinstein, sale a la luz una nueva información sobre el productor que oscurece aún más su larga sombra.

Ahora, el fiscal general de Nueva York, Eric Schneiderman, acaba de revelar parte de la información sobre el juicio al productor y, su contenido, no tiene desperdicio. Se trata de un documento en el que se descubre gran parte de las malas conductas que Weinstein llevó a cabo con sus empleados.

Uno de los descubrimientos más sorprendentes es que el que fuera marido de Georgina Chapman contrataba a gente específicamente para facilitar sus encuentros sexuales, una tarea en la que también ayudaban otros empleados, como los conductores.

"Los chóferes de Harvey de Nueva York y Los Ángeles tenían que tener condones e inyecciones para la disfunción eréctil en sus vehículos a fin de dárselos según necesitara alguna de las dos cosas", se puede leer en la demanda.

Unas acusaciones que se argumentan con las declaraciones de algunos testigos, como las de "dos empleados de la compañía confesaron tener que encargarse de comprar vacunas para la disfunción eréctil y, uno de ellos, asegura que recibió un bonus de la compañía por tenerlas".

El fiscal recopila también en la demanda una gran cantidad de quejas que los trabajadores de la productora presentaron al Departamento de Recursos Humanos y que fueron ignoradas. Durante años, los empleados de Weinstein tuvieron que soportar tratos vejatorios como el de una empleada a quien supuestamente dijo que "debería dejar su puesto y tener hijos, ya que eso era para lo único que valía" o la de otra mujer que notificó que la había forzado a darle un masaje desnudo en el año 2015 y cuya queja nunca fue resuelta.

Para evitar que Weinstein pueda sacar beneficio de la venta de la empresa, Schneiderman ha interpuesto una demanda contra la compañía según la cual, si consiguieran venderla, el dinero se destinaría a indemnizar a las víctimas. Una medida que garantiza que los empleados "estarán protegidos en el futuro" y que los cómplices y los autores de los delitos "no se enriquecerán injustamente".

Comentarios